Perú castiga a los policías homosexuales, mientras Argentina reconoce la unión de parejas del mismo sexo y Ecuador celebra su primera Marcha del Orgullo Gay. Así, Latinoamérica avanza y retrocede, pero todos están de acuerdo en que allá aún es muy difícil vivir fuera del armario. En España, en cambio, muchos latinoamericanos han encontrado un sitio donde amar y ser amados tal como son.